Exposiciones orales.
La exposición oral debe entenderse como el resultado de una investigación escrita que busca comunicar a los demás lo que sabemos o pensamos sobre un tema previamente establecido. Por esta razón, debemos tener un especial cuidado en dos aspectos fundamentales: (1) la debida preparación y estudio de lo que hemos preparado por escrito y (2) la exposición oral propiamente dicha. Será necesario, por eso mismo, seguir algunas normas y recomendaciones para el logro de un óptimo desempeño en ambos niveles:
Las diapositivas deben ser entendidas como un elemento de soporte para el expositor. Por lo tanto, estas únicamente incluirán el título que identifique el tema, las ideas principales y algún ejemplo para ser desarrollado. Las ideas secundarias, así como los párrafos de contenidos, no pueden ser consideradas dentro de las diapositivas.
Está completamente prohibido pegar información de Internet sin citar la fuente correspondiente.
Las diapositivas deben contener textos breves, espaciados y perfectamente legibles. Se recomienda un tipo de letra grande (entre 20 y 26), así como una fuente en la que las palabras sean claramente leídas (ver consejos para la elaboración).
Revisa los temas para exponer en CEl-I (006-1013) y los de CEL-II (006-1023).
Si quieres saber qué son los textos expositivos, revisa MATERIALES DE LENGUA Y LITERATURA, y EJEMPLOS.

Dada la naturaleza de la exposición, es necesario que los estudiantes, en el momento de exponer, no porten ningún papel ni ficha con información, ya que ello mostraría una deficiencia en el rubro “Dominio y preparación del tema”.